CEE- CERTIFICADO DE EFICIENCIA ENERGÉTICA DE EDIFICIOS



¿QUE ES?

La Certificación Energética de Edificios es una valoración para saber cuánta energía consume y cuanto CO2 emite a la atmósfera. Mediante este certificado cada vivienda o local obtiene una etiqueta, similar a la que se utilizan en los electrodomésticos, que clasifica cada inmueble con un código de color y una letra, que va desde la “a”, la más eficiente, hasta la “g”, la menos eficiente. Esta certificación tiene una vigencia de 10 años, tras los cuales se debe renovar mediante una nueva inspección. No obstante, se puede renovar voluntariamente antes de que venza el plazo si se han realizado medidas de mejora y se quiere reflejar en el certificado.

Es un sello de calidad para el usuario que lo habita. El certificado de eficiencia energética proporciona a los propietarios de los inmuebles una ventaja diferencial respecto a otros, ya que ofrece una información más completa y detallada a sus posibles clientes. Si estás interesado en vender o alquilar tu inmueble, una buena calificación energética en tu certificado te ayudará.

OBLIGATORIEDAD

La realización y actualización de este certificado es una obligación legal que recae en el propietario del inmueble. El certificado deberá ser realizado por un técnico certificador cualificado, que realizará una inspección del inmueble, en la que se analizarán los elementos constructivos y su composición, los huecos y carpinterías, el sistema de calefacción y refrigeración y las instalaciones de agua caliente sanitaria e iluminación.

El nuevo Real Decreto 235/2013, de 5 de abril, establece que el certificado es obligatorio para:

  • Edificios de nueva construcción.
  • Edificios o partes de edificios existentes que se vendan o alquilen a un nuevo arrendatario.
  • Edificios o partes de edificios en los que una autoridad pública ocupe una superficie útil total superior a 250 m2 y que sean frecuentados habitualmente por el público.

Quedaran exentos los siguientes edificios:

  • Las edificaciones que por sus características de utilización deban permanecer abiertas.
  • Edificios y monumentos protegidos oficialmente, cuando el cumplimiento de tales exigencias pudiesen alterar de manera inaceptable su carácter o aspecto.
  • Edificios utilizados como para culto y actividades religiosas.
  • Construcciones provisionales con un plazo previsto de utilización igual o menor de dos años.
  • Edificios industriales y agrícolas, en la parte destinada a talleres, procesos industriales y agrícolas no residenciales.
  • Edificios aislados con superficie menor de 50m2.
  • Edificios de sencillez técnica y escasa entidad constructiva que no tengan carácter residencial o público, ya sea de forma eventual o permanente, se desarrollen en una sola planta y no afecten a la seguridad de las personas.
  • Edificios que se compren para su demolición.
  • Edificios de viviendas que sean objeto de un contrato de arrendamiento por un tiempo inferior a cuatro meses.